JOSÉ RAEL VARONA (FEFEL)
José Rafael Varona nació en Puerto Rico el 6 de septiembre de 1946. Se
inició en la lucha política cuando estudiaba en la escuela secundaria "Juan
José Osuna" en San Juan, donde fundó junto a varios compañeros de estudios
un capítulo de la Federación Estudiantil Pro-Independencia (FEPI).
Desde muy joven se despertó en el una gran inquietud por la situación
política de su país, sometido a una despiadada dominación y explotación
colonial por parte del imperialismo norteamericano.
Fefel, como se le conocía cariñosamente, sentía una gran admiración por los
héroes del nacionalismo puertorriqueño. El ejemplo y los firmes ideales
antimperialistas del gran líder Don Pedro Albizu Campos y el ejemplo de los
presos nacionalistas puertorriqueños, la abnegada dedicación y sacrificios
de esos patriotas por lograr la independencia de Puerto Rico ejercieron en
él una gran influencia a la hora de tomar la decisión de entregarse por
completo a la lucha de su pueblo.
En 1964 ingresó a la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de
Puerto Rico, integrándose de inmediato a las filas de la Federación de
Universitarios Pro-Independencia (FUPI). Fue uno de los dirigentes
estudiantiles más destacados durante las intensas luchas que estremecieron
la universidad durante los años sesenta, por la reforma y democratización de
la enseñanza, por el rescate y defensa de los derechos estudiantiles y
contra la presencia en las universidades del Cuerpo de Entrenamiento para
Oficiales de la Reserva (ROTC), institución del ejercito de Estados Unidos
dedicada al reclutamiento y entrenamiento de estudiantes universitarios.
Fue elegido por dos años representante estudiantil de su facultad en el
Consejo de Estudiantes.
Entre otras responsabilidades que ocupó en la FUPI podemos mencionar su
labor como redactor del periódico Patria, vocero informativo de la
organización, y como Secretario de Relaciones Internacionales.
Del 29 de julio al 11 de agosto de 1966 tuvo lugar en La Habana, Cuba, el IV
Congreso Latinoamericano de Estudiantes (IV CLAE), al cual asistió Fefel
como delegado de la FUPI. Fundada la OCLAE en ese evento y elegido su Primer
Secretariado Permanente de trabajo, Varona se integra inmediatamente a ese
cuerpo, representando a su organización.
El 8 de marzo de 1967 partió desde La Habana integrando una delegación de la
OCLAE, con los objetivos de participar en la Reunión del Comité Ejecutivo de
la Unión Internacional de Estudiantes (UIE), a celebrarse en Praga, y el IX
Congreso de esa misma organización a celebrarse en Ulan Bator, Mongolia; y
terminado dicho Congreso, partir hacia Hanoi a cumplimentar una invitación
de la Unión Nacional de Estudiantes de Viet Nam (UNEV), en momentos en que
ese país era blanco de criminales e intensos bombardeos por parte de la
avión yanqui.
Legaron a Hanoi el 10 de abril donde fueron recibidos por el Presidente de
la UNEV y otros dirigentes de esa organización.
El delegado puertorriqueño por su parte, sentía gran admiración y simpatía
hacia la lucha de los estudiantes, la juventud y el pueblo del país que en
esos momentos visitaba.
Durante su estancia en aquel país la delegación visito escuelas,
universidades, centros de producciones industriales y agrícolas y tuvieron
encuentros fraternales con los estudiantes los jóvenes en las Brigadas de
Choques en las Fuerzas Armadas, en las fábricas y en campo.
En la Facultad de Farmacia de la Universidad de Hanoi tuvo lugar un acto
solemne de bienvenida, hubo una visita a la Misión Permanente del Frente
Nacional de Liberación de Viet Nam del Sur y tuvo, por último, el honor de
entrevistase con el Primer Ministro de la República Democrática de Viet Nam
(hoy República Socialista de Viet Nam), Pham Van Dong.
El 18 de Abril mientras se dirigía a visitar una escuela preuniversitaria en
la provincia de Than Hoa, a unos 30 Kilómetros de la misma, fueron objeto de
un salvaje ataque aéreo. La delegación fue perseguida y atacada
reiteradamente por los dos aviones Phamtom yanquis fue un ataque criminal
pues no había en los alrededores objetivos militares algunos, sólo una
pequeña aldea a unos 50 metros con no más de una docenas de casas. Como
resultado de la agresión murió en el acto el dirigente de la UNEV, Nguyen An
Hao; un dominicano integrante de la delegación resultó con un brazo mutilado
y Varona con una profunda y sangrante herida en la cabeza.
Así sobre el suelo de Viet Nam en lucha, la sangre de estudiantes
latinoamericanos derramadas por las acciones criminales de los imperialistas
yanquis se mezcló con la de sus amigos vietnamitas.
Desde el mismo momento de la agresión se dedicaron para la atención de Fefel
Varona todos los recursos disponibles en el mismo lugar de los hechos.
La primera permitió limpiar la gravísima herida causada en la parte superior
de la cabeza por la metralla yanqui y controlar la hemorragia. Los
alrededores del hospital - pese a estar evacuada la ciudad de Than Hoa- eran
bombardeados, lo que obligó trasladar al herido hacia una pequeña aldea de
las proximidades, donde se le practicarían la segunda y tercera operaciones.
La cuarta operación fue la más importante y culminaban con éxito. A las
cuatro horas de estar desarrollando, comenzó un ataque de la aviación
norteamericana a la aldea, quedando interrumpida la operación cuando el
personal medico fue lanzado al suelo por la onda expansiva de una de las
bombas.
Al tiempo de terminarse la operación sobrevino un nuevo ataque,
circunstancia que obligó a conducir al herido a una trinchera abierta en una
zanja, donde a modo de refugió contaba con capa de tierra con protección.
Allí permanecerían durante seis días.
Trasladado finalmente a Hanoi, se confirmó que la infección de la herida se
había generalizado a todo el cerebro.
El 25 de mayo del mismo año llegó a Moscú, procedente de Hanoi, un avión
conduciendo al estudiante puertorriqueño gravemente herido.
Destacados especialistas soviéticos se hicieron cargo desde ese momento de
Fefel, logrando manteniendo en él, un débil hálito de vida a pesar que la
herida cubría la cuarta parte de su cabeza. Durante los once meses y seis
días transcurridos entre la agresión y el momento en que expiró permaneció inconsciente.
Poco antes de morir le llegó en Puerto Rico una irónica carta donde se le
exigía presentarse para ser enrolado en las filas de las Fuerzas Armadas de
los Estados Unidos, las mismas fuerzas imperialistas que segaron su vida
joven.
El 24 de Marzo de 1968 falleció Varona en Moscú a los 21 años de edad.